En Islandia. El Eyjafjalla es un estratovolcán, un volcán
cónico compuesto por múltiples capas de lava endurecida,
surgidos por una alternancia de épocas de actividad explosiva
y de corrientes de lava fluida y cenizas volcánicas
Islandia es una isla al norte de Europa, entre el Mar de Groenlandia y el Océano Atlántico, al noroeste del Reino Unido. La isla y su plataforma son la eminencia que constituye un nudo orográfico submarino entre la cordillera submarina llamada Dorsal de Reykjavik al suroeste y la Dorsal Occidental de Jan Majen, tales dorsales señalan la zona de contacto de la Placa Euroasiática al este y la Placa Norteamericana al oeste que se separa continuamente unos pocos milímetros cada siglo según la tectónica de placas. Por otra parte la isla se ubica sobre una gigantesca caldera magmática. Últimamente esta caldera ha tenido una sonada fuga a través del volcan Eyjafjalla “isla de montaña”. Estos volcanes están caracterizados por un perfil escarpado y erupciones periódicas y explosivas.
La última erupción del volcán Eyjafjalla fue en 1823, en este siglo la actividad sísmica se inició a finales de 2009, y dio lugar a una erupción volcánica el 20 de marzo de 2010 que se caracterizó por su actividad efusiva, caracterizada por la emisión de volúmenes más o menos importantes de lava fluida a temperatura elevada. El 14 de abril, tras una breve pausa, comenzó una nueva erupción, que se tornó explosiva y arrojó ceniza volcánica a la atmósfera, llegando a una altura de varios kilómetros y extendiéndose por un área de miles de kilómetros cuadrados, causando el cierre del espacio aéreo por Eurocontrol, European Organisation for the Safety of Air Navigation, que es el nombre abreviado de la “Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea”.
Eurocontrol se fundó en Bruselas en 1960, siendo sus promotores Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido. Es una organización civil y militar integrada por 38 estados miembros que tiene como objetivo el desarrollo de un sistema seguro, eficaz y coordinado del tráfico aéreo europeo: “Un cielo único europeo”.
El cierre del espacio aéreo europeo se ha debido a la composición de las cenizas que son partículas de entre dos milímetros y un micrón de diámetro de composición silícea. Además como la erupción se ha producido bajo el hielo glacial, la lava expulsada sufre un rápido enfriamiento y forma pequeños fragmentos de vidrio que ascienden. Una vez en la atmósfera, los vientos dominantes la transportan, por lo que su presencia en las capas altas de la atmósfera, es muy peligrosa para los aviones. El peligro que entrañan es que al entrar por las turbinas, daña los álabes del compresor y, debido a que tiene una temperatura de fusión más baja que la temperatura de trabajo del motor, se funde y forma un vidrio que obstruye la salida de los gases. Los motores se pueden parar en pleno vuelo. Otro problema es que se encuentra en el centro del glaciar, por lo que ha causado el deshielo de éste y las consecuentes inundaciones en los ríos cercanos, ha provocado la evacuación de personas.
Los científicos pueden predecir cuándo empezará la erupción de un volcán si lo monitorizan, pero no hay forma fiable de determinar su duración salvo por la experiencia, comprobando lo que ha hecho el volcán en ocasiones anteriores. El tiempo de duración de la erupción depende de factores como la cantidad de sobrepresión que haya en la cámara magmática, la tasa de extrusión, la interacción con la roca encajante, la posible entrada de agua en el sistema. También tienen limitaciones con la predicción meteorológica a largo plazo, lo que si dicen los científicos es que las cenizas pueden tardar desde horas hasta varios días en depositarse, dependiendo del tamaño. Durante este tiempo pueden viajar miles de kilómetros. Las más finas pueden permanecer varios meses si llegan a alcanzar altitudes estratosféricas. Además, hasta que el volcán no deja de emitir, la producción es continua.
La madre naturaleza nos recuerda que por mucho avance tecnológico que exista, ella sigue siendo la que mayor fuerza concentra, llegando a paralizar “parte del mundo”.
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